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Una política eficaz para la excelenciaHauteskunde-programako dokumentua

La vida pública no acaba en la acción de gobierno o en la administración. Debe trascender para situarse al alcance y la comprensión de la ciudadanía. Y ello exige unos servicios públicos prestados con la máxima eficiencia, transparencia y control democrático.

La ciudadanía tiene que estar informada y debe opinar libremente si queremos que Euskadi sea esa sociedad plural, solidaria y abierta que comparta un espacio de convivencia para avanzar hacia cotas de más progreso, bienestar, libertad y justicia social.

Las próximas elecciones al Parlamento Vasco pueden suponer un giro radical en la evolución de la política vasca. Y es que queremos que las cosas cambien. Para reconciliarnos con la sociedad, que nos exige la resolución de los conflictos pendientes y hacerlo de otra manera.

Euskadi se puede construir de otra manera.

  • Desde el diálogo y no desde la confrontación. Llevamos demasiado tiempo entre el fuego cruzado de las distintas administraciones, que vienen gestionando sus intereses a espaldas unas de otras con el consiguiente desprecio hacia el interés general
  • Desde el fortalecimiento de las instituciones propias, procurando su dignificación y no su devaluación. El vigor de nuestra vida institucional va unido al vigor de nuestra vida política y democrática. Nunca serán suficientes todos los cambios que emprendamos para mejorar la agilidad y transparencia de nuestra actividad parlamentaria o gubernamental. Por ello, proponemos una mayor comparecencia de los cargos del Gobierno para dar cuenta de sus acciones sin que sean requeridos más que por su compromiso con la transparencia en la vida pública.
  • Desde el debate público y no desde el oscurantismo. En el Parlamento Vasco no se debe hurtar ningún debate monográfico sobre los asuntos quepreocupan a la sociedad y éstos deben ser retransmitidos íntegramente por los medios de comunicación públicos.
  • Desde la valentía y no desde el atrincheramiento en las propias posiciones. La política vasca o la cambiamos entre todos o no se podrá cambiar. Nosotros aspiramos a su total regeneración. Ello exige la inteligencia para recapacitar y aceptar los errores cometidos y el valor también para aceptar la parte de verdad que tienen los demás.
  • Desde la innovación y no desde el inmovilismo. Son muchas las fronteras artificiales que nos hemos ido construyendo; algunas han sido nefastas para nuestra convivencia. Quizá la principal haya sido esa perniciosa división entre nacionalistas y no nacionalistas que ha erosionado fatalmente nuestro sentimiento plural de pertenencia e identidad colectiva. Es hora de ir cambiando las cosas y de mostrar nuestra voluntad de cambio e innovación a quien quiere tiene como patrimonio la inmovilidad política.

Por tanto, queremos un Gobierno de cambio que ponga en marcha políticas activas de solidaridad; políticas de choque contra la pobreza, y a favor de la inserción y la integración; políticas de mayor cohesión entre los territorios de nuestra Comunidad; políticas de apoyo a la familia, de acogimiento e integración de los inmigrantes; políticas contra la feminización de la pobreza, de protección al menor, a los mayores, para que nuestros jóvenes puedan independizarse.