Sartu

Cerdos voladores en el País Vasco

Edurne Uriarte

http://www.abc.es/20090221/opinion-firmas/cerdos-voladores-pais-vasco-20090221.html

PUES parece que sí va ser posible ver un cerdo volando en el País Vasco. O sea, una victoria del PSE, que era lo que el dirigente peneuvista Josu Erkoreka ilustraba esta semana con la posibilidad de ver un cerdo volando al salir a la calle. Miren ustedes, dijo a los periodistas, no puedo comentarles la hipótesis de una victoria del PSE porque eso es tan improbable como ver un cerdo volando.
Y resulta que más bien puede tratarse de dos cerdos volando o de un cerdo volando de dimensiones históricas porque lo que la encuesta del Gobierno vasco conocida ayer indica es una clara mayoría absoluta entre el PSE y el PP, de 39, incluso de 40. Y es la encuesta con mayor robustez muestral de todas las realizadas hasta ahora, con nada menos que 3.332 entrevistas. Y que confirma las tendencias detectadas en otras encuestas anteriores. O la posibilidad históricamente más nítida de que un cerdo volando cruce los cielos del País Vasco el día 1 hacia las diez de la noche. O un elefante volando. Pues el simpático elefante Dumbo del cuento de Helen Aberson y de la película de Walt Disney es seguramente la imagen en la que están pensando los votantes no nacionalistas. Un elefante ridiculizado y zaherido por sus grandes orejas que se convirtió en una estrella cuando las orejas le permitieron volar.
Claro que hay un problema en este cuento de cerdos y elefantes voladores. Y es que no sabemos si uno de los dos cerdos voladores quiere serlo de verdad. Lo que puede hacer que esta película de Disney acabe muy mal. Me refiero al cerdo volador de Erkoreka, al PSE, que repite desde hace varios meses y ahora en la campaña que no quiere hacer gobiernos «frentistas», es decir, españolistas, que es a lo que el PSE llama frentistas, o agresivos, o provocadores. Lo que más que una estrategia electoral para atraerse a antiguos votantes del PNV, que lo es en parte, refleja el discurso y los objetivos de alianzas con los nacionalistas de Zapatero. También en el País Vasco. Y el radicalismo de un socialismo que ha avanzado con este líder hacia posiciones de cercanía a partidos rupturistas de extrema izquierda y nacionalistas y de alejamiento respecto de las posiciones constitucionales y nacionales de la derecha.
Y ha interiorizado para ello el discurso de los cerdos voladores del nacionalismo. Bien en su versión más light que es la de Erkoreka, la de la anormalidad, la excepcionalidad de un País Vasco gobernado por vascos que se proclaman españoles. O en su versión intolerante que es la de Ibarretxe y aún más la de todo el nacionalismo situado a su izquierda. Para quienes «no es legítimo», como dijo Ibarretxe, que gobiernen los «españoles». Lo que a Patxi López no le debe de parecer tan incorrecto puesto que insiste una y otra vez en que, en efecto, un gobierno de vascos que se proclaman españoles es una provocación, malo para el País Vasco, indeseable, conflictivo. Que ya se sabe que decir que esto es España es hacer frentismo.
Lo que deja la situación en el dibujo trazado hace unos días por el director de este periódico. Con La Moncloa, escribió Ángel Expósito, más bien interesada en que Ibarretxe gane las elecciones y vuelva a ser lendakari. Porque un resultado como el previsto por la encuesta del Gobierno vasco deja a Patxi López ante la imposibilidad de evitar un Gobierno con el PP. Lo que reforzaría a Rajoy, como decía el director. Y, además, dejaría la política de alianzas con los nacionalistas y de aislamiento del PP de Zapatero en una comprometida situación. Convertido él mismo en un cerdo volador. Y de la mano del PP, lo que faltaba. Ganar para esto, que diría Zapatero.

 

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