Las cajas vascas
Para abordar el futuro modelo de las Cajas Vascas se precisa de dos requisitos: estabilidad, confianza política y consenso. Para desarrollar su contenido los criterios deben ser financieros, económicos y sociales. Hasta hoy todo lo que se ha hecho y que no ha contado con estos requisitos y contenidos, sólo ha generado rechazo y fracaso.
Las Cajas Vascas, BBK, Kutxa y Vital, se ha convertido junto con las instituciones políticas, en los principales instrumentos públicos y sociales de nuestra economía. Las Cajas Vascas están participadas por cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas y su acción social afecta a toda la ciudadanía vasca. Un instrumento de tanta importancia sólo debe ser tratado con prudencia y amplia unidad entre los distintos segmentos que componen sus órganos de gestión y dirección, desde los Presidentes hasta sus Asambleas.
La forma de fortalecer cada una de las Cajas y la suma de las tres en la fórmula que se considere adecuada, debe resolver previamente una reforma de la Ley de Cajas que a su vez deberá atender a un amplísimo consenso sustentado en:
- Los beneficios para sus impositores.
- Los beneficios para sus clientes.
- El desarrollo económico equilibrado de los tres Territorios que componen el País Vasco.
- El desarrollo equilibrado del tejido empresarial.
- La cohesión económica y social de Euskadi.
- Los criterios de crecimiento y expansión
- La defensa de la pluralidad en sus órganos de gobierno.
- La definición de la obra social, en sus objetivos y en sus recursos.
- La elección de sus órganos por procedimientos más modernos y transparentes.
El PSE-EE quiere propiciar modificaciones en la organización y funcionamiento de las Cajas Vascas a fin de:
Consolidar su futuro.
Asegurar su rendimiento como entidades financieras.
En este sentido, defendemos que cualquier avance hacia una alianza de las Cajas Vascas debe basarse en tres elementos esenciales que garanticen sus objetivos estratégicos:
La mejora de la solvencia y eficiencia, y la actualización del compromiso social y fortalecimiento de la autonomía empresarial
Generar confianza entre impositores y clientes
Estabilidad y autonomía en la gestión, junto a un intenso consenso político y colaboración institucional (hoy inexistente en Euskadi) conforman los ejes básicos del modelo de funcionamiento que el PSE-EE propone para avanzar en el estudio de fórmulas de una futura nueva Caja.
En todo caso, cualquier intento de alianza debería haberse producido con posterioridad a la reforma de la Ley de Cajas, necesaria para que la entidad resultante se convierta en una nueva realidad jurídica. Pero, como ha ocurrido en otros muchos casos, el tripartito ha dejado pendiente esta asignatura para la próxima Legislatura.
Queremos impulsar la nueva Ley de Cajas desde un Gobierno de cambio, y pretendemos alcanzar un alto grado de consenso, y apostamos por aprovechar la modificación de esta norma legal para mejorar la acción democrática en la elección de los órganos de gobierno, con especial atención a la representación de los impositores, auténticos propietarios de las cajas, así como garantizar una proporcionalidad transparente de la representación de clientes y ayuntamientos.
Desde estos criterios, el PSE-EE se compromete, a poner lo mejor de sí mismo para lograr un modelo de Cajas Vascas eficaz, solvente, competitivo, generador de oportunidades. Criterios sólo alcanzables desde la estabilidad, la confianza política y el consenso. Criterios que desde hoy asumimos liderar desde el nuevo Gobierno y el nuevo Parlamento que surja de s elecciones autonómicas del 2009.

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