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La política de seguridadHauteskunde-programako dokumentua

Una auténtica política de seguridad ha de basarse en la interrelación de todas las administraciones implicadas y, especialmente, en la colaboración de todo el Gobierno Vasco para conseguir una convivencia pacífica. Si queremos que el terrorismo desaparezca no sólo tendremos que detener a terroristas; también deberemos reaccionar ante sus exposiciones públicas (pintadas, pancartas, etc.) y conseguir su deslegitimación pública (enseñanza, asociacionismo, etc.). En todo ello intervienen las diversas administraciones, incluidas las locales y forales, que también son corresponsables para actuar contra otros tipos de violencia y delitos.

Nuestra política de seguridad partirá de orientaciones generales basadas en un sistema de evaluación objetiva e imparcial de todo lo hecho hasta ahora, para conocer los aciertos y errores y plantear las propuestas de intervención adecuadas. Los estudios también serán de vital importancia para establecer futuras actuaciones institucionales. Para ello, se establecerán acuerdos y convenios con los organismos apropiados.

Se establecerán indicadores públicos y contrastados al menos una vez al año para conocer su evolución. Sus contenidos serán homologables con los establecidos en la Unión Europea y evolucionarán dentro de parámetros de “Desarrollo Humano”, con especial atención al respeto a todos los Derechos Fundamentales constitucionalmente reconocidos, vinculados al programa específico sobre Ciudadanía y Derechos Fundamentales de la UE.

La política de seguridad pondrá un especial cuidado en el tratamiento de los datos personales. La seguridad es un elemento subordinado de la libertad, y sirve precisamente para su salvaguarda.

La Policía Vasca está compuesta por la Ertzaintza y las Policías Locales. Nos proponemos optimizar los recursos mediante el establecimiento de nuevos protocolos de colaboración o la potenciación de los ya existentes.

Elaboraremos un Plan Estratégico de Optimización para la Ertzaintza. Es preciso acabar con el alto absentismo laboral de los agentes, la desmotivación o los conflictos laborales. Afrontaremos las reivindicaciones sociolaborales más urgentes con ánimo de llegar a acuerdos con la representación sindical y de alcanzar consensos políticos.

Partiremos de una adecuada formación continua, tanto personal como profesional, y  de sistemas de carrera profesional y de provisión de puestos de trabajo basados en los principios constitucionales de Igualdad, Mérito y Capacidad, reduciendo la provisionalidad y la precariedad que existen en la actualidad.

Frente a los intentos del PNV de utilizar políticamente a la Ertzaintza, el PSE-EE valora la profesionalidad de los agentes y se propone potenciar al máximo su trabajo con las siguientes medidas:

  • Despolitización del Cuerpo, dotando a nuestra policía de criterios exclusivamente profesionales para el desarrollo de su trabajo, la promoción y el ejercicio del mando.
  • Incentivos a la labor de los ertzainas, valorando especialmente la profesionalidad, el buen hacer y el riesgo en el ejercicio de la profesión. Se realizará la correspondiente valoración de puestos de trabajo y la revisión de niveles.
  • Programas de formación permanente para todos los efectivos de la Ertzaintza.
  • Intensificar la seguridad de todos los ertzainas en el desarrollo de su trabajo.
  • Coordinar a fondo y sin complejos la acción de la Ertzaintza con la de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, diseñando una estrategia común contra el terrorismo y la delincuencia organizada internacional.
  • La Comisión Vasca para la Seguridad asumirá el papel que como órgano de encuentro de las distintas administraciones y estamentos le otorga la Ley de Policía Vasca, para poner en común análisis y experiencias policiales. La comisión mantendrá, al menos, dos reuniones anuales.
  • El Gobierno Vasco promoverá la representación de las policías locales de las principales ciudades de Euskadi en esta Comisión. Se potenciarán las Comisiones y Subcomisiones de Coordinación, especialmente para la relación entre las Policías Locales y la Ertzaintza, con los objetivos relativos a formación.
  • Se relanzará la función de la Ertzaintza como Policía Judicial. Se dotará de medios propios a los Jueces de Instrucción, a la Fiscalía y los Tribunales para que las investigaciones judiciales que estos establezcan sean realizadas con la debida independencia y confidencialidad. Las unidades adscritas a los juzgados tendrán su propia organización y red de apoyo (informática, material, etc.), para que las investigaciones judicializadas sean realizadas con la debida independencia y confidencialidad. Se mantendrán y potenciarán los servicios de auxilio a la Justicia desde toda la Policía Vasca, procurando incrementar la relación en la Oficina Judicial, especialmente respecto a las órdenes de protección a las mujeres víctimas de la violencia machista.
  • Revisión del catálogo de relación de puestos de trabajo y sistemas de provisión de plazas, con el objetivo de llevar a cabo una óptima reasignación de recursos humanos en las diferentes divisiones y Unidades de la Ertzaintza
  • Se abordará la regulación de la segunda actividad y un plan de prejubilaciones, desde la necesaria negociación con los representantes sindicales de nuestra policía, homologando, al menos, las condiciones de los ertzainas a este respecto con lo previsto para los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.
  • Se buscará la homologación de los estudios policiales con titulaciones académicas y toda la plantilla, incluidos los más altos cargos, quedará cubierta siguiendo principios de igualdad, capacidad y méritos, salvo los casos justificados de libre designación.
  • Garantizar la igualdad en el acceso a los cursos de euskaldunización y su justa valoración profesional.

Las políticas públicas de seguridad también han de abrirse a la participación ciudadana. Existen fórmulas y sistemas para ello a través de asociaciones o fundaciones o de manera directa (Agenda 21, debates, conferencias, jornadas, etc.) Elaboraremos una norma para regular la participación pública, pero desde el primer momento se desarrollarán acciones de experiencia contrastada, como los planes de ciudades seguras para las mujeres, los programas de tramitación informática para comercios o las acciones de asistencia a víctimas de delitos específicos (infantiles, Internet, etc.).

La Seguridad Privada. Por volumen e implicación, se ha convertido en un actor de primera magnitud en las políticas de seguridad, lo que impone abandonar viejas suspicacias y establecer fórmulas de relación.

Este campo tiene su propia regulación, y debe ser controlado mediante la inspección, colaborando con las empresas. Es necesario adecuar las condiciones laborales del personal y sus relaciones con las policías en el ejercicio de su trabajo. Se regularán ambos aspectos dentro de las competencias autonómicas y se establecerán programas de intervención, tanto por ámbitos de confluencia (grandes superficies, eventos de masas, etc.), como por tipos de tareas (escoltas, traslado de fondos, vigilancia de obras de arte, etc.)

La Academia de Policía del País Vasco. Se reforzarán sus contenidos y organización interna. Aumentará su capacidad de reciclaje para todos los agentes de la Ertzaintza y de las Policías Locales. Además, se ofertarán otras fórmulas de formación, a través de Internet o de clases presenciales, seminarios, etc.; con homologación de Función Pública y, en su caso, de Educación.

La Academia será un centro de formación especializada y servirá también de nexo de unión con las Universidades, Institutos o cualquier otra entidad con la que se realice la investigación en este campo de la seguridad pública, alcanzando convenios de colaboración, adecuación y formación.

Las prioridades en materia de seguridad serán:

  • Terrorismo. Las políticas del Gobierno Vasco partirán de un enfoque integrado de acción contra el terrorismo, buscando unir esfuerzos para la desaparición definitiva de este fenómeno criminal. Los planes de intervención directa contra las organizaciones terroristas se coordinarán con las acciones de deslegitimación social o los programas educativos de solidaridad efectiva con las víctimas.
    Aumentará la cooperación con todas las fuerzas policiales, para intentar mejorar los resultados. Se potenciará el intercambio de información e inteligencia, incluyendo la evolución local de grupos de radicales violentos como fuente de captación de terroristas y de apoyo a los mismos. 
    La respuesta al terrorismo se realizará en coherencia con los planes y programas europeos, dentro de una total colaboración con las instituciones estatales implicadas. En especial, se ajustará al programa europeo de “Prevención, preparación y gestión de las consecuencias del
    terrorismo”. La conjunción de esfuerzos institucionales facilitará la relación internacional de la Ertzaintza en los organismos correspondientes, en confianza y lealtad con las demás policías.
  • El desarrollo de la Ley de Víctimas del Terrorismo será otro objetivo esencial del Gobierno. En este campo también se intensificará la colaboración con la administración estatal. Además, se buscará en todo momento el consenso de los partidos democráticos para las políticas
    antiterroristas.
  • Crimen Organizado. Las actividades delictivas cada vez están más interrelacionadas, conformado organizaciones piramidales o en red que llegan a ser sumamente poderosas y se constituyen en un auténtico peligro para las instituciones democráticas. Aunque hasta la fecha no se ha apreciado este peligro en Euskadi, es un tema que merece la máxima atención.

En Europa y en España hay varios planes de intervención contra el crimen organizado en sus diversas facetas (robos con violencia, fraude fiscal, estafas, sustracción en empresas, delitos informáticos, robos de y en vehículos, trata de mujeres, explotación laboral, delitos medioambientales, etc.) El Gobierno Vasco elaborará un “plan de prevención y acción contra el crimen organizado”, vinculado a los ya existentes pero adaptado a nuestra realidad.

Tras abordar una primera fase destinada a profundizar en el conocimiento de la delincuencia organizada en nuestro territorio, mediante la recopilación y análisis de la información,  estableceremos un plan concreto con objetivos policiales mensurables. El plan se complementará con otras formas de actuación, como la colaboración ciudadana (denuncia de casos de explotación infantil o de prostitución, talleres esclavistas, pornografía en Internet…) y el apoyo a posibles víctimas específicas (inmigración, empresas potencialmente vulnerables a estafas o espionaje industrial, instituciones –fraude fiscal-, o colectivos indefensos).

En el campo de la lucha contra la corrupción, desarrollaremos códigos de conducta sobre ética e integridad de los funcionarios públicos, como establece la UE. En especial, estableciendo métodos de contraste y control de las decisiones con repercusiones económicas y, en su caso, requiriendo la declaración patrimonial y financiera de autoridades y responsables.

Formaremos especialistas policiales en investigación económica y en materias conexas (urbanismo, ecología, sociolaboral, culturas de migración, etc.), dentro de Unidades de inteligencia específicas. En todo caso, la tendencia será a la colaboración pericial con las instituciones competentes. Se
tenderá, en cuanto sea posible, a la entrega de los productos decomisados o confiscados a las víctimas de este tipo de delitos, o a la financiación de asociaciones sin ánimo de lucro que intervengan con ellas solidariamente.

  • Tráfico ilícito de drogas. Aunque forma parte del campo de la delincuencia organizada, la realidad histórica y su relevancia social imponen un tratamiento específico. Los datos de consumos de drogas ilegales en Euskadi indican que es preciso insistir en la intervención contra este tipo de delitos, dentro del Plan de Acción de la UE en materia de lucha contra la Droga y en cooperación con las autoridades estatales competentes. La Ertzaintza también tiene que mejorar sus resultados en este campo, en el que se precisa tanto la especialización como la interrelación de otras Unidades, como las dedicadas a los aspectos financieros (lavado de dinero y legalización de bienes de origen delictivo)
  • Otros tipos delictivos. El Gobierno Vasco dedicará un especial esfuerzo en la lucha contra los delitos ecológicos, la explotación laboral y aquellos que generen alarma social, haciendo mención especial a la violencia de género y la pederastia, estableciendo grupos especialistas para atender estos casos. También, es preciso dotarse de la suficiente flexibilidad para reaccionar ante fenómenos delictivos que superen las medidas de prevención, como los tumultos callejeros asociados a la violencia festiva, o la proliferación de tipos delictivos por modas (grabación de agresiones en teléfonos móviles).
  • Atención a Emergencias. Es preciso reconducir, reforzar y mejorar los procedimientos de esta área, que atiende los casos de protección civil. Adoptaremos medidas que incentiven el asociacionismo para incrementar el voluntariado., será un objetivo prioritario. También se realizará un esfuerzo para mejorar recursos, homologar los materiales y formar al personal.
  • Tráfico. Potenciaremos las campañas de prevención de accidentes, en especial colaborando con las autoescuelas.
  • Educación vial. Se impulsará la Educación Vial en los colegios y en Jornadas o Campañas habilitadas al efecto.