Las administraciones forales
Es un común denominador de las sociedades democráticas más avanzadas la existencia de un marco institucional estable y perfectamente vertebrado. Esa virtud se torna necesidad en Euskadi, donde algunos niegan las instituciones existentes, las desprecian con su falta de presencia e incluso las criminalizan, y otros sólo las aceptan como algo llamado a superarse. Para el PSE-EE, el respeto y perfeccionamiento del actual marco institucional (tan costosamente construido) es una pieza clave que ayuda a vertebrar la sociedad vasca y fomenta su integración, en tanto que es la única alternativa democráticamente refrendada por el pueblo vasco. Por otro lado, concebimos el marco institucional como un instrumento básico para articular adecuada y eficazmente las políticas sectoriales que proponemos para mejorar el estado de bienestar, lo que, en definitiva, es nuestro objetivo fundamental.
Pero la rotunda defensa institucional no puede ser ciega; al contrario, en el PSE-EE debemos mantener un espíritu crítico que nos permita mejorar el funcionamiento de las instituciones y relaciones entre unas y otras, como fórmula para prestar un mejor servicio al ciudadano y, en consecuencia, como reforzamiento de su prestigio y aceptación social.
El esquema institucional vasco, diseñado a partir del Estatuto de Autonomía y la ley de Territorios Históricos, se viene construyendo en base a un equilibrio, en ocasiones complicado, entre las Instituciones Comunes y los Órganos Forales de los territorios Históricos. Complicación incrementada por la falta de regulación específica de la tercera administración implicada: la local.
La coexistencia de esos poderes no siempre es sencilla. La experiencia viene demostrando que en el ejercicio de la actividad político-administrativa se producen distorsiones, duplicidades y sobredimensionamientos de las administraciones que sobrecargan su coste económico, sin aportar una mayor eficacia y llegando incluso a confundir a la ciudadanía.
Es de justicia reconocer que algunos aspectos especialmente llamativos de esas deficiencias se han ido solucionando con una gran aportación socialista, especialmente en los últimos años. Pero consideramos imprescindible seguir abogando por su erradicación, tratando de alcanzar un marco institucional en el que:
- Garantizar la igualdad de prestación de servicios a toda la ciudadanía, independientemente de su lugar de residencia en la Comunidad Autónoma Vasca. El ciudadano pueda distinguir con claridad los diversos niveles institucionales sabiendo qué puede esperar y exigir de cada uno de ellos.
- Se encomiende a las instituciones las funciones que le son más propias, se identifiquen dichas competencias con claridad y se disponga de los medios necesarios para cumplirlas adecuadamente.
- Que establezca relaciones fluidas entre las instituciones, basadas en los principios de cooperación, coordinación y lealtad.
Por todo ello, nos proponemos abrir en el Parlamento Vasco una ponencia con el fin de que todas las formaciones políticas abordemos la reflexión y las vías de mejora y modernización de nuestro entramado institucional vasco, con el fin de renovar y actualizar la Ley de Territorios Históricos.

Comentarios