El autogobierno estatutario
La Euskadi del cambio será una Euskadi de todos y para todos, a partir de la puesta en valor y de la potenciación de aquello que compartimos desde hace casi treinta años: el Estatuto de Autonomía, que nos ha permitido disfrutar del período más prolongado de autogobierno de toda nuestra historia y que ha sido, además, un elemento clave de modernización y desarrollo político, económico y social.
Queremos reafirmar el valor del Estatuto como marco de convivencia democrática, porque define una Euskadi en la que cabemos todos, porque respeta la pluralidad y diversidad de la sociedad vasca, sin discriminaciones ni divisiones ficticias.
Porque es el Estatuto, lo que hace de Euskadi una comunidad política, dotándonos de una capacidad de autogobierno tal que nos permite, desde nuestras propias instituciones, decidir sobre los asuntos que afectan a prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida política, económica, social y cultural. Es el Estatuto el instrumento que garantiza nuestro derecho a decidir.
Estos 29 años de autogobierno estatutario representan la Euskadi más auténtica; la Euskadi que nace y avanza con el pacto y el acuerdo entre diferentes. El Estatuto tiene cuerpo de Ley pero alma de Pacto, del triple acuerdo: entre vascos que pensamos de manera diferente, entre los territorios y entre las instituciones vascas y entre éstas y las del conjunto de España. Ésta es la Euskadi real, la que ha surgido del acuerdo. Y es la Euskadi que el PSE-EE quiere para el futuro, la que se construye entre todos y no unos contra otros. Esa es la única posibilidad de seguir avanzando y existiendo.
Porque si Euskadi existe hoy, es porque dos veces en su historia sus hombres y mujeres fuimos capaces de establecer un pacto interno: En 1936, gracias al acuerdo entre Indalecio Prieto y José Antonio Aguirre, que dio origen al primer Estatuto de autonomía. Y en 1979, gracias al acuerdo entre diferentes que hizo posible el Estatuto de Gernika.
Todos tenemos que reflexionar sobre el significado de esos dos momentos históricos de importancia indudable para Euskadi. Dos momentos históricos que nos están diciendo algo definitivo: que la sociedad vasca avanza y se constituye en sujeto político sólo cuando es capaz de reconocerse y respetarse en sus diferencias internas y es capaz de pactar.
Ésa es la Euskadi que ansiamos recuperar y estamos dispuestos a recuperar. La Euskadi estatutaria que los vascos y vascas apoyamos en las urnas y que otros quieren dar irresponsablemente por acabada. Los Socialistas seguimos en el Estatuto. Otros proponen abandonarlo, sin decir claramente adónde quieren llevar a esta sociedad.
Y son precisamente quienes quieren abandonar la vía estatutaria los que acusan al PSE-EE de incumplir el Estatuto. Pero no tienen credibilidad, porque hace nueve años rechazaron en el Parlamento Vasco una propuesta Socialista para completar el desarrollo estatutario, diciendo que el Estatuto era una carta otorgada, cuyo único valor residía en tener una puerta de salida; y que no era ya el momento de debatir sobre transferencias, sino sobre el "ser para decidir" que defendían entonces.
Y son los mismos que hace cuatro años rechazaron nuestra oferta de abordar una reforma estatutaria consensuada entre todas las fuerzas políticas vascas.
Nos acusan de incumplir el Estatuto los mismos que lo han venido deslegitimando sistemáticamente en todos estos años.
Queremos asumir un compromiso renovado con el Estatuto, con nuestro marco de autogobierno. Con un marco de autogobierno sólido y respaldado por una inmensa mayoría del país.
Un marco de autogobierno que ha resistido los embates de un terrorismo totalitario y desestabilizador. Y que ha resistido, igualmente, las aventuras de quienes han pretendido llevarnos a un callejón sin salida.
Por eso, un Lehendakari socialista llamará a todas las fuerzas políticas democráticas para abordar la actualización y reconstrucción del pacto estatutario.
La negociación tiene que partir de cinco principios básicos que deben ser compartidos por todos: - Rechazo de todo tipo de violencia terrorista, apoyo permanente a las víctimas y solidaridad con los amenazados. - Compromiso activo para deslegitimar política y socialmente la violencia y los falsos argumentos en los que pretenden basar el recurso a la misma los terroristas y sus acompañantes. - Respeto a las reglas de juego democráticas establecidas, incluidas las que contiene el Estatuto de Gernika para su reforma. - Cualquier cambio del actual marco jurídico-político deberá sustentarse en un acuerdo amplio y transversal, a ser posible superior al que logró el Estatuto de Gernika en 1979. - Asumir el compromiso de construir Euskadi desde la integración y desechando el frentismo y la exclusión.
Nos proponemos recuperar los acuerdos perdidos y abordar una reforma estatutaria, si existe consenso para ello:
- Para dejar claro, en la exposición de motivos, que no partimos de cero, sino de un Estatuto que nos ha aportado progreso y modernidad y que deseamos mejorar en clave de más democracia, más libertad, más derechos de ciudadanía para la sociedad vasca y más voluntad de deslegitimar ética, social y política del terrorismo.
- Para dejar claro que la ciudadanía, fuente y receptora de derechos y deberes, concepto que nos hace iguales y que cohesiona a la sociedad vasca, constituye el principio y el fin de nuestro sistema de autogobierno; y que la igualdad política y social, que excluye cualquier tipo de discriminación, debe figurar en el frontispicio de un Estatuto renovado y con verdadera proyección de futuro.
- Para zanjar de forma definitiva los desacuerdos sobre competencias y establecer claramente las fórmulas para la consecución definitiva de las transferencias que acordemos; así como para adaptar los mecanismos estatutarios a las nuevas realidades políticas y sociales.
- Para poner nuestro Estatuto al día, tal como se ha hecho en la reforma de los Estatutos de Andalucía o de Cataluña, buscaremos la fórmula, a través del consenso y la legalidad, para hacer factible la consulta a la ciudadanía en aquellas materias que sean de nuestra competencia, acabando con la discusión, interesada y mal planteada por el Gobierno tripartito, sobre nuestra capacidad de consulta.
- Para no ahorrar esfuerzos en la recuperación del pacto y actualización del compromiso estatutario, utilizando para ello los recursos extraordinarios que contienen la Constitución y el Estatuto, en su referencia a los derechos históricos de los territorios forales.
En suma, el Gobierno de cambio presidido por Patxi López impulsará una reforma estatutaria, que culmine, como marcan nuestras normas, en un referéndum confirmatorio de la sociedad vasca, basada en las necesidades reales del país y alejada de caprichos partidistas.
No queremos el autogobierno para satisfacer orgullos localistas de vuelo corto o para estar todo el día de bronca con el Gobierno central. Queremos el autogobierno para hacer posible que este país avance. Para vivir mejor todos. Para garantizar las libertades, la seguridad, los derechos de ciudadanía y el progreso económico y social de todos los hombres y mujeres que viven y trabajan en Euskadi.
Queremos el autogobierno que garantiza el Estatuto para construir país y construir sociedad, y no para seguir enzarzándonos en querellas inútiles sobre el ser o no ser de los vascos.
Nos comprometemos a legitimar socialmente el Estatuto, utilizando para ello todos los instrumentos y recursos que nos proporciona, todas sus inmensas potencialidades, para transformar el país y para que todos vivamos mejor.
- Queremos el Estatuto para unir a los demócratas y liderar la defensa de las libertades y la deslegitimación ética, social y política del terrorismo de ETA.
- Queremos el Estatuto para sumar ciudadanos y ciudadanas, para sumar identidades y ampliar los consensos; para seguir avanzando en la construcción de un país de todos y para todos, mediante el diálogo, el pacto y el acuerdo.
- Queremos el Estatuto para avanzar en la Euskadi social y en la ampliación de los derechos y libertades de la ciudadanía vasca.
- Queremos el Estatuto para enfrentarnos con decisión a la crisis económica, impulsando el diálogo con empresarios y sindicatos para buscar diagnósticos compartidos y compromisos de avance social, en el marco de una economía moderna, sostenida en la productividad, la innovación y el conocimiento.
- Queremos, en fin, un Estatuto que sirva para vertebrar y cohesionar al país y para impulsar políticas de creación de empleo, de construcción de vivienda social, de revitalización de nuestro sistema educativo, de apuesta por las infraestructuras y la modernización, de apoyo a la Sanidad Pública. Un nuevo Estatuto para la Euskadi real del Siglo XXI.
Y queremos, además, un Estatuto para vivir en una Euskadi sin fronteras, abierta al mundo. Hay quienes quieren utilizar el autogobierno para poner puertas a Euskadi. Nosotros vamos a utilizar los instrumentos y recursos que nos concede el Estatuto para colocar a Euskadi en el ámbito en el que siempre hemos estado y queremos seguir estando los vascos.
Porque hay quien quiere que Euskadi se mire en el espejo de Kosovo. Y nosotros queremos que Euskadi siga mirando a la España plural y a la Europa cada vez más unida que estamos construyendo entre todos.

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