Por una estructura comercial competitiva para el conjunto de los ciudadanos vascos
La actividad comercial está asistiendo a un profundo cambio desde hace unos años con la aparición de nuevos formatos comerciales, el incremento de la capacidad de compra y el cambio de hábitos de los consumidores –tanto por la disminución del tiempo destinado a realizar las compras, como por la aparición de nuevas demandas de productos y servicios por el cambio social y cultural- y en el modelo de empresa, con una reducción del número de establecimientos y un aumento de la superficie de venta por unidad empresarial.
Mejorar el funcionamiento del sector de comercio y servicios es mejorar la economía de nuestros hogares. Los ingresos familiares crecen moderadamente, pero su rendimiento puede ser mayor, aumentando su capacidad adquisitiva, con una oferta de servicios más eficiente y variada.
El sector comercial trasciende de su relevancia económica y asume otros valores económicos y sociales relacionados con la renta familiar y el empleo, o la ciudadanía, y su vinculación con la ordenación urbana.
Con el fin de favorecer este proceso de cambio y con ello mejorar su funcionamiento, es preciso mantener un clima favorable que atraiga la inversión exterior e impulse la inversión propia, dado que la actividad inversora es el motor de la renovación económica en el sector empresarial, elevando su competitividad. Y el sector comercial no es una excepción.
El gran beneficiado por esta renovación, además de las propias empresas, y sus trabajadores, es el ciudadano. Si el sector comercial es eficiente, el ciudadano recibe lo mejor en precio, calidad y atención.
Hay que apoyar procesos de liberalización de los sectores económicos para que los consumidores se beneficien de la apertura de los mercados y de los cambios tecnológicos. Para ello, es necesario que la competencia entre empresas encuentre los menores obstáculos posibles y hay que eliminar barreras de entrada, para que no se produzcan posiciones de dominio de mercado.
Pero también se hace necesaria la búsqueda de un equilibrio entre liberalización, supervivencia del tejido económico y desarrollo urbano armónico. Hay que tomar medidas que permitan combinar las necesidades de evolución del comercio de acuerdo a las demandas de los consumidores, con el mantenimiento y modernización del tejido comercial minorista vasco.
Necesitamos conciliar intereses encontrados, para lo que es imprescindible el diálogo con todos los agentes representativos del sector. El PSE-EE trabajará para conseguir un desarrollo comercial ordenado y equilibrado, porque no queremos fomentar un consumismo desbocado ni queremos centros urbanos desertizados. Queremos conciliar el derecho a consumir con el derecho al ocio, manteniendo al ciudadano-consumidor como el beneficiario prioritario de nuestras actuaciones. Queremos disponer de una estructura comercial competitiva para el conjunto de la ciudadanía vasca y alcanzar un marco de convivencia entre las concentraciones comerciales de periferia y el centro de las ciudades, compatible con el mantenimiento del empleo.
La Política del Gobierno Vasco respecto al comercio minorista ha sido continuidad de programas puestos en marcha hace años: Fomento de las Inversiones, Formación, Apoyo a Asociaciones, Gabinetes de Asistencia, Estudios y Acciones de Revitalización Comercial.
Al mismo tiempo, las grandes empresas comerciales, a través de sus distintos formatos, han ido penetrando e implantándose en la ciudad consolidada. De esta forma, el modelo dual de reparto del gasto familiar entre grandes empresas comerciales y el sector minorista, propugnado y diseñado por los socialistas, ha visto cómo se inclinaba la balanza a favor de las primeras, con un clara posición de dominio de una determinada gran empresa comercial cuya cuota de mercado en el conjunto de la CAPV es realmente preocupante.
El Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia ha denunciado en el Parlamento Vasco que el incremento superior de los precios en el País Vasco respecto al conjunto de España es debido a dicha situación de dominio.
La necesaria transposición de la Directiva Europea de Servicios ha obligado a la modificación de la Ley de Actividad Comercial. La situación de abandono que ha padecido el comercio minorista por parte del Gobierno Vasco, debido a la obsolescencia y falta de innovación de los programas hasta ahora desarrollados, exigía una respuesta urgente y contundente: aprovechando la modificación legal, el PSE-EE ha introducido en la Ley el Plan de Adaptación del Comercio Minorista Vasco a las consecuencias de la Directiva. Ésta es la respuesta que hemos dado para que Comercio Minorista Vasco alcance la competitividad, innovación y modernización equivalentes a las empresas de los países con los que comparte el mercado interior de la UE

Comentarios